Dimensión vertical y espiritualidad del hombre

  1. La dimensión espiritual es constitutiva del hombre

¿La dimensión espiritual es un consecutivo esencial del hombre o un mero accidente?

Es consecutiva porque en el hombre existe una tendencia a la trascendencia. El hombre sobrepasa sus límites. Esto no presupone la existencia de Dios, sino que es prueba inequívoca de ello. Para eso nos remontaremos a la cuestión biológica, racional y volitiva del hombre.

  1. Insuficiencia biológica y espiritualidad del hombre

El hombre no se satisface con lo que ha alcanzado. Tiende a algo diferente de sí mismo. Es necesario analizar entonces la estructura ontológica y el objeto último de esta tendencia.

El hombre se presenta como un ser insuficiente, que requiere una instancia suprabiológica para explicar su supervivencia y superioridad: la racionalidad. El ser humano es un ser carencial: no tiene cuerpo especializado, necesita mucho cuidado, tiene mucho de menos intentes y por eso da espacio a la libertad.

El hombre es persona porque su cuerpo es capaz de conformarse con el espíritu. Esto es lo que constituye al hombre como un ser radicalmente diferente a los animales.

  1. La naturaleza del pensamiento humano, prueba del espiritualidad

El objeto de la inteligencia es la esencia de la cosa abstracta y universal. Por el contrario, la sensación capta la cosa material concreta. El concepto parte de la materia, pero la supera. La inteligencia depende extrínsecamente de la sensibilidad, pero no intrínsecamente.

Si el pensamiento es espiritual, también debe serlo la facultad que lo permite, osea, la inteligencia. Y si la facultad que lo permite es espiritual, también la esencia es espiritual.

El ser humano no es un ente más entre los demás. Él tiene la capacidad de abstracción, de formar juicios y conceptos universales a partir de la particular, en ello manifiesta su apertura a la infinitud del ser.

El ser en cuanto ser se realiza en el horizonte del ser ilimitado. Por tanto, se concluye el hombre está constitutivamente abierto a Dios.

  1. La naturaleza de la voluntad libre, muestra y requiere la espiritualidad del hombre

El objeto propio de la voluntad es el bien que es presentado por la inteligencia. La voluntad decide en el horizonte del bien en cuanto bien.

Para amar se tiene que ser libre, no se puede amar a otra persona estando obligado. Todos necesitamos amar y ser amado, es el único modo de ser felices. La naturaleza del amor consiste perfeccionamiento de la persona amada.

  1. La apertura del hombre a Dios es la constitución fundamental del hombre

El pensamiento y la acción libre son actos de dos facultades humanas: de la inteligencia  y la voluntad, las cuales están ligadas intrínsecamente a la esencia humana.

La apertura a Dios (ilimitación del ser, la verdad y el bien) es parte de la constitución fundamental de la persona humana. Algunos lo quieren negar y destruir, pero todos los intentos por hacerlo, han resultado un fracaso.

El hombre es auténtico en la medida en que realiza su relación con Dios, la cual es única, libre, singular, concreta. El hombre es un espíritu encargado y debe integrar en su desarrollo todas sus dimensiones.

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Mexicano, universitario y emprendedor que está en búsqueda de soluciones que, poco a poco, puedan mejorar el mundo. En mi blog comparto reflexiones, críticas y propuestas de lo que leo, veo y escucho.

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