¡Libertad de Expresión!

Este escrito es una breve reflexión sobre la libertad de expresión según John Stuart Mill, en su libro “Sobre la Libertad”.

La realidad que se ha vivido a lo largo de los tiempos y las latitudes es que la prensa, en numerosas ocasiones, ha sido censurada, reprimida y perseguida, por aquellos a quienes afectan los escritos de los críticos.

Imponer silencio a la expresión de opiniones supone un robo a toda la especie humana; tanto a la generación actual como a las posteriores, a los que refutan y a los que sustentan la opinión, a los que se les priva de la oportunidad de dejar el error y a los que pierden la utilidad de tener una percepción más clara y más viva de la verdad.

Por este motivo la libertad de pensamiento y la libertad de prensa son necesarias para el buen desarrollo de la sociedad moderna. La obligación del Estado no es censurar, sino estimular que cada uno piense por su propia cabeza.

El regalo más bello y benéfico que se puede hacer a la humanidad es revelarle algo que le interese profundamente y que ignoraba.

La Historia nos muestra que la verdad, muchas veces, ha sido reducida a silencio por la persecución; y si a veces no se la ha suprimido de modo absoluto, al menos ha sido retardada por décadas o siglos. Por eso la persecución ha sido uno de los medios más eficaces que se han utilizado para dominar a los demás.

Pero la ventaja que posee la verdad consiste en que, cuando una opinión es verdadera, aunque haya sido rechazada en múltiples ocasiones, reaparece siempre, hasta que en llega a una época en que escapa a la persecución y adquiere la fuerza necesaria para expandirse.

El problema actual de la libertad de expresión no se basa en malos tratos como en otros tiempos; sino en nuestra intolerancia que induce a los hombres a esconder sus opiniones o a abstenerse de manifestarlas y propagarlas. La intolerancia es tan arraigada en nuestra cultura que la plena libertad religiosa, de pensamiento y de prensa no ha existido casi en ninguna parte.

La libertad de pensamiento no es única o principalmente para formar grandes pensadores. Al contrario, es para hacer que la mayoría de las personas sean capaces de visualizar y creer en la grandeza que pueden alcanzar.

“No hay libertad de renunciar a la libertad”. John Stuart Mill

Esta frase es muy cierta, la libertad es quizá la característica principal y diferenciadora de la especie humana. Es un bien al cual nadie puede renunciar, el hombre es intrínsecamente libre y no puede dejar de serlo. La libertad es la capacidad de ser y de hacernos desde nosotros mismos. Por ella cada uno se “engendra” a sí mismo; cada acto de libertad nos deja una huella que marca directa o indirectamente nuestra vida.

Sin embargo, existen dos posibilidades de la libertad:

  • La libertad que quiere realizarse empleando su potencial para enriquecerse a sí misma convirtiendo todo en medios para disfrutar.
  • La libertad que escoge el camino de la entrega de sí misma a los demás y se abre a lo que los demás quieran darle libremente.

Nosotros podemos y debemos elegir el camino que más convenga a nuestros intereses y gustos; pero siempre hay que tener en cuenta a nuestros congéneres que viven a nuestro alrededor. Además, es necesario orientar la libertad, porque si falta la verdad, no sabremos a dónde dirigirnos, ni qué debemos hacer para llegar a donde queremos.

¡VIVA LA LIBERTAD DE PENSAMIENTO!

¡VIVA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN!

¡VIVA LA LIBERTAD!

 

Fuente: Libro “Sobre la Libertad” de John Stuart Mill

Mexicano, universitario y emprendedor que está en búsqueda de soluciones que, poco a poco, puedan mejorar el mundo. En mi blog comparto reflexiones, críticas y propuestas de lo que leo, veo y escucho.

2 comentarios Añade el tuyo
  1. Gracias por los ánimos Daniel
    Ya te diré cómo va evolucionando este blog, espero que se pueda generar un debate constructivo, aunque sea entre pocos, pero de calidad. Ya después veremos la manera de escalar.
    UN saludo de regreso

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