5. Crear una nueva economía

El objetivo principal de la nueva economía será incrementar el nivel de bienestar de los ciudadanos mexicanos

El fracaso del modelo económico neoliberal, implantado hace más de un cuarto de siglo, es evidente: el país no creció; unos cuantos acumularon inmensas fortunas, en tanto que más de la mitad de la población subsiste en la pobreza, incluyendo la extrema pobreza. Nuestro movimiento propone un nuevo modelo económico que impulse la producción y el empleo en lugar de privilegiar los negocios financieros y especulativos. Se plantean mecanismos para impulsar un crecimiento incluyente; es decir, que los frutos de la economía se distribuyan de forma equitativa entre la población. El propósito central es mejorar los niveles de vida reales de la gente, a través del crecimiento, el empleo y mejores salarios. Sólo así se logrará una mejoría creciente y permanente en el bienestar de los mexicanos.

antigua-nueva-economia

Las propuestas y compromisos:

I. Modificar el régimen salarial para permitir la recuperación inmediata del ingreso de los trabajadores.
Los salarios mínimos son un elemento importante en el mercado laboral ya que impactan directamente el nivel de empleo en un país y el nivel de vida de los asalariados. La recuperación salarial que proponemos, permitirá apalancar una nueva estrategia de desarrollo, donde el crecimiento económico, el fortalecimiento del mercado interno, el aumento en la productividad y la competitividad del país, se acompañen del reparto de beneficios para los trabajadores. Esta política de recuperación debe tomar en cuenta por lo menos tres factores: la inflación promedio entre la real obtenida el año anterior y la esperada, un porcentaje asumido como política pública y la productividad por rama de industria y región. Con ello se asegura que los trabajadores no pierdan capacidad de compra, que se enfrenten los riesgos inflacionarios y el impulso a la redistribución del ingreso para atacar las desigualdades sociales.

Necesitamos un nuevo régimen salarial que cambie las reglas que determinan el salario en México, acabando con la simulación del tripartismo de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, que actúa como correa de transmisión de las políticas del Ejecutivo en turno, para dar paso al trabajo de una comisión técnica autónoma que elabore los estudios pertinentes sobre el alza en el costo de la vida y tenga como objetivo el incremento gradual y permanente del salario. Debe plantearse un sólo salario mínimo para todo el país, dado que nos enfrentamos a una realidad nacional homogeneizada y cada vez más globalizada, por lo que no se justifica la existencia de tres salarios mínimos diferenciados.

II. Protección del trabajo y promoción del empleo formal.
Se requiere de un modelo que fomente el empleo formal y genere estabilidad en el trabajo, respetando la jornada laboral legal y las prestaciones sociales contenidas en la ley como la seguridad social. Pugnamos por una reforma fiscal que apoye la creación de empleos formales. Así mismo, adoptar políticas especiales de inserción de los jóvenes al mercado de trabajo y la protección específica al trabajo de mujeres, de los niños y trabajadores de los sectores más vulnerables.

Para lograr una mayor y más efectiva protección laboral frente a la pérdida del empleo y el aumento del trabajo informal, debe construirse un piso de derechos universales básicos, destinando un porcentaje mayor del PIB al incremento del gasto social que cubra: el seguro frente al desempleo, el derecho a la salud , vivienda, educación y la seguridad social, así como la capacitación permanente de carácter técnico y profesional.

En cuanto a la privatización del régimen de pensiones y jubilaciones de los sistemas público y privado, dado el nivel de riesgo y el costo de la administración de los fondos por parte de las compañías particulares a costa de los trabajadores, pugnaremos porque se reviertan estas medidas y que sea el Estado el garante de éste derecho, a partir de la constitución de fondos solidarios y redistributivos.

En relación a los trabajadores mexicanos que emigran a los Estados Unidos en busca de empleo y mejor ingreso, proponemos la incorporación al Acuerdo Laboral firmado en el contexto del TLCAN de medidas específicas y compromisos gubernamentales para la protección del trabajo de los migrantes, en el marco del respeto a derechos humanos fundamentales.

III. Fortalecimiento de la legalidad y el desmantelamiento del corporativismo.
Este tema está directamente relacionado con la reforma del Estado y la necesidad de desmantelar los mecanismos corporativos que mantienen el control y la subordinación de los trabajadores, los sindicatos y los patrones; la simulación en la contratación colectiva y la corrupción tan arraigada en el medio laboral. Para ello, es necesario acabar con las formas de intervención del gobierno en las organizaciones de los trabajadores, buscando su autonomía real y una representación legítima de los intereses de los agremiados. La erradicación de la toma de nota y el registro automático de los sindicatos, son factores para lograrlo.

Los cambios que deben adoptarse en esta materia, de forma inmediata, sin necesidad de modificar la normatividad laboral son diversos e importantes: Fortalecer la inspección del trabajo, combatir la delincuencia organizada que extorsiona empresas y trabajadores, alentar la concertación laboral a nivel de rama industrial para mejorar la protección laboral y el reparto de los beneficios que aporta la productividad, promover de manera permanente y sistemática los procesos de capacitación y adiestramiento técnico y profesional.

IV. Democracia sindical, transparencia, rendición de cuentas y voto secreto.
Es importante señalar que México ha firmado y ratificado, entre otros, el Convenio 87 sobre libertad sindical de la Organización Internacional del Trabajo. El convenio es ley en nuestro país y obliga a respetar la voluntad de los asalariados para organizarse en la forma que mejor convenga a sus intereses, de ahí la necesidad de erradicar la intervención del Estado en la vida interna de los sindicatos y acotar la posibilidad de que sean los empresarios quienes lo sustituyan. Debe combatirse de manera frontal y decidida, como política de Estado, las distintas formas de simulación que sustituyen la organización de los trabajadores y la corrupción que se da en el ámbito estatal, patronal y sindical, penalizando las acciones de corrupción o simulación.

La bilateralidad solamente es posible entre organizaciones autónomas y legítimas. El nuevo marco institucional que proponemos, implica la existencia de sindicatos fuertes y representativos, capaces de negociar nuevas formas de modernización laboral y productiva, sin traicionar los intereses de sus agremiados.

El registro público de sindicatos y contratos colectivos es un elemento esencial de las transparencia en materia laboral, así como la rendición de cuentas que debe formar parte de las reformas legales que se impulsen, para obligar a los sujetos públicos y privados a dar cuenta de su gestión y del uso de recursos públicos o colectivos, a la ciudadanía o a sus representados. El voto universal, directo y secreto en elecciones sindicales, los recuentos y las decisiones internas, será una herramienta importante para avanzar en la democratización de las organizaciones sindicales.

V. Justicia laboral imparcial y oportuna.
Proponemos estructurar un sistema judicial en el ámbito laboral que garantice imparcialidad, celeridad y calidad de las resoluciones. Un aparato judicial profesional integrado por servidores que cumplan con el perfil humano y social y con la capacidad y eficiencia que la impartición de justicia en éste ámbito requiere.

Para ello promoveremos la integración al Poder Judicial Federal de los tribunales de trabajo y con ello, la reconversión de las Juntas de Conciliación y Arbitraje en auténticos juzgados de lo laboral, como condición vital para el saneamiento y modernización de la justicia laboral en nuestro país. Estrechamente vinculado con lo anterior, está la necesidad de eliminar la existencia de un fuero local y un fuero federal en la esfera laboral, ya que nada lo justifica.

En tanto se avanza en la incorporación de las Juntas al Poder Judicial, promoveremos la existencia de una Judicatura del Trabajo, que incluya a las distintas instancias de justicia laboral, como órgano desconcentrado de la administración pública federal, lo cual permitirá que este importante ámbito de justicia sea impartido a través de una institución con un mayor grado de autonomía.

Conclusión
El objetivo fundamental de la Nueva Economía es incrementar el bienestar de los mexicanos. De implementarse las políticas descritas en este capítulo, en conjunto con las desarrolladas en los demás capítulos, México recuperaría su capacidad de crecimiento. Al distribuirse mejor los frutos de este crecimiento, no sólo habría desarrollo, sino que avanzaríamos mucho en la solución de problemas creados por más de dos décadas de fracaso económico, como la creciente inseguridad.

 

El documento completo se encuentra aquí.

 

Mexicano, universitario y emprendedor que está en búsqueda de soluciones que, poco a poco, puedan mejorar el mundo. En mi blog comparto reflexiones, críticas y propuestas de lo que leo, veo y escucho.

Deja un comentario