La Revolución Industrial

1a Revolución Industrial

Inglaterra fue la primera nación que logró victoriosamente transitar de una economía agraria-rural a una industrial-comercial. Los avances tecnológicos claves fueron la máquina textil y el motor a vapor, que utilizaban el agua y el carbón como principales “combustibles”.

Pero, la innovación más importante fue el sistema fabril como organización de la producción. Sus orígenes provenían del “sistema doméstico” (manufacturero independiente), luego de la “fábrica a domicilio” (empleado por cantidad) y finalmente al “sistema fabril” (empleado por tiempo).

El sistema fabril:

  • concentraba hombres, materiales y máquinas
  • tenía necesidad de supervisar  y controlar detalladamente los procesos
  • había una secuencia en las operaciones y la fábrica tenía una disposición especial para ello
  • se contrataba mano de obra no calificada, incluso a mujeres y niños
  • se necesitaba de una mayor financiación para las empresas: surgió la banca

El sistema fabril fue adoptado como la forma productiva del capitalismo, que basado en la libertad personal y de iniciativa empresarial, también instigó la fundación de un Estado liberal que no interviniera en el ámbito económico. Durante esta época la propiedad y la gestión estuvieron unidas.

Otra consecuencia de la 1a Revolución Industrial fue la creación de una nueva clase social: el proletariado. Los trabajadores de las fábricas vivían y trabajaban en terribles condiciones: hacinamiento, suciedad, inseguridad, miseria.

Por ello, Karl Marx escribe el “Manifiesto Comunista”, en el cual explica el que el capitalismo ha alienado a los proletarios, pues éstos ya no son dueños de su trabajo. Exhibe la gran acumulación de capital y propone la lucha de clases como el medio para lograr la instauración del comunismo. En aquel momento, no se implementó nada; pero después de 70 años, Lenin lideró la revolución que crearía el bloque socialista.

2a Revolución Industrial

Después de varias décadas en las cuales Inglaterra exportó su modelo capitalista fabril a muchos países del mundo, los Estados Unidos de América explotaron el potencial de los avances de la 2a Revolución Industrial: la electricidad, el petróleo y el motor a gasolina.

Y la innovación más importante fue la consolidación de la empresa moderna, la cual tenía unidades funcionales independientes y una jerarquía de ejecutivos asalariados. El ejemplo más representativo fue la empresa del ferrocarril, pues se tuvieron que hacer planeaciones a largo plazo, desarrollar nuevas formas de financiación, tener un claro conocimiento y control de los tiempos, persuadir para lograr el consumo y uso de los productos y servicios, entre otras actividades.

 

Mexicano, universitario y emprendedor que está en búsqueda de soluciones que, poco a poco, puedan mejorar el mundo. En mi blog comparto reflexiones, críticas y propuestas de lo que leo, veo y escucho.

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